
La otra noche tuve un sueño... Soñé que me follaba al hermano mellizo de mi novio.
No sé ni cómo ni por qué le acorralé contra la pared y le bajé los pantalones..., fue algo así como cuando en los reportajes de la 2 el cervatillo es cazado por el león. Me percaté de que la tenía pequeña, yo diría que minúscula, pero me dió gual, así que me la metí en la boca como si de un ganchito de queso se tratase... El caso es que sabía a gloria, no a queso.
En el sueño tenía los huevos totalmente rasurados (no sé en la realidad), muy suaves, y tuve la necesidad imperiosa de que mi lengua jugara con ellos. De inmediato me lancé para metérmelos a la vez en la boca, cosa que no me costó gracias al ansia animal que me poseía. Eran como dos pequeños frutos recubiertos de piel en la boca de alguien que adora las frutas prohibidas.
Cuidadosamente le busqué el ano y le metí la punta del dedo índice para que disfrutara un poco más... Es curioso cómo cuando tienes una parte de ti dentro de otra persona lo primero que quieres hacer es meterte totalmente dentro, observarle y dejar constancia de que has estado allí con un rastro de saliva o semen. Así pasó.
El hecho de que el mellizo de mi novio esté aún en el armario aumentaba mi fogosidad, y me vi succionando como no lo había hecho en mucho tiempo..., cómo si quisiera sacarle el alma por la uretra.
Chupé y chupé hasta que se corrió (no recuerdo si en mi boca o en mi cara), y al terminar me levanté y le dije al oído "la próxima vez te como el culo".
Fue ahí cuando me desperté con toda la sangre en la polla y supe que tenía que crear un blog para barrer mi subconsciente, que siempre ha estado muy sucio.
No sé ni cómo ni por qué le acorralé contra la pared y le bajé los pantalones..., fue algo así como cuando en los reportajes de la 2 el cervatillo es cazado por el león. Me percaté de que la tenía pequeña, yo diría que minúscula, pero me dió gual, así que me la metí en la boca como si de un ganchito de queso se tratase... El caso es que sabía a gloria, no a queso.
En el sueño tenía los huevos totalmente rasurados (no sé en la realidad), muy suaves, y tuve la necesidad imperiosa de que mi lengua jugara con ellos. De inmediato me lancé para metérmelos a la vez en la boca, cosa que no me costó gracias al ansia animal que me poseía. Eran como dos pequeños frutos recubiertos de piel en la boca de alguien que adora las frutas prohibidas.
Cuidadosamente le busqué el ano y le metí la punta del dedo índice para que disfrutara un poco más... Es curioso cómo cuando tienes una parte de ti dentro de otra persona lo primero que quieres hacer es meterte totalmente dentro, observarle y dejar constancia de que has estado allí con un rastro de saliva o semen. Así pasó.
El hecho de que el mellizo de mi novio esté aún en el armario aumentaba mi fogosidad, y me vi succionando como no lo había hecho en mucho tiempo..., cómo si quisiera sacarle el alma por la uretra.
Chupé y chupé hasta que se corrió (no recuerdo si en mi boca o en mi cara), y al terminar me levanté y le dije al oído "la próxima vez te como el culo".
Fue ahí cuando me desperté con toda la sangre en la polla y supe que tenía que crear un blog para barrer mi subconsciente, que siempre ha estado muy sucio.

1 comentario:
Weno, weno, ke mente más ilustrada de pensamientos erótico-festivos, cualkiera se keda sopa sabiendo q le va a poner los cuernos a su novio con el hermano mellizo.
xDDD
Bss
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