
Shhh, que no se entere.
Híncame tu hinchada polla en medio del cerebro..., remueve y seré tuyo. Te permito que me recorras con la lengua allí dónde tengo miedo tocarme por cobardía a encontrar cosas que no me gustan..., y no me refiero al culo precisamente.
Ábreme en canal y mira dentro de mí, te espera la sorpresa del deseo. Señálame con tu dedo una y otra vez hasta que te diga que pares y luego únete conmigo a las ocho. No olvides traer tu verga goteante porque pienso sacarle tanto jugo que haré que desaparezcas para poder volver a crearte. Tal y como yo quiera. Tal y como tú eres.

